Ruedas Medicinales, Mandalas y Altares con Cristales

Una buena forma de trabajar con la energía de los cristales es a través de figuras, grillas y ruedas. Se utilizan para la sanación y trabajo personal. Y son una buena y divertida herramienta que puede sumarse a nuestro camino.

Aquí solo voy a referirme a las Ruedas Medicinales, Altares y Mandalas, pero son infinitas las posibilidades. Cada uno ira investigando de acuerdo a sus propias necesidades.

Cualquiera que elijas será un lugar sagrado que utilizaras para poder conectarte con ese espacio intimo que tenemos dentro.

La Rueda Medicinal es la conexión con el Gran Espíritu. Es unión y sanación. Para su configuración necesitaremos una o mas piedras en cada uno de las cuatro direcciones y estará abierta en el medio. Cada dirección tiene su propio simbolismo. El Norte es la fuente de conocimiento. El Sur indica como utilizar nuestros dones sanadores. El Este es la dirección del nacimiento de nuevas ideas y las nuevas maneras de abordar la vida. Y el Oeste simboliza la muerte de las antiguas ideas y la transfiguración del ser interior. Una forma de elegir las piedras y colocarlas es de modo inconciente, quiere decir que en el momento de elegirlas, nos conectamos con una intención personal pero desconectamos del significado de cada una de ellas, solo las sentimos. Es sorprendente ver después como uno elige y coloca los cristales en función a las necesidades internas de ese momento. Siempre se cumple la ley Universal “lo semejante atrae lo semejante”. Este tipo de trabajos facilitan el conocimiento interno y la posibilidad de seguir creciendo. Puedes trabajar con una intención durante varios días.

Para crear un Altar puedes elegir el Cristal que mas te guste o el que te llame mas la atención en ese momento. Es importante respirar algunas veces para poder conectar con lo que sentís y a partir de ahí, escogerlo. Lo colocas en el centro. Luego ubicas cuatro cristales (o mas) en cada punto cardinal al igual que en la Rueda Medicinal. Otra manera es ubicarlos alrededor del cristal central de manera que queden equilibrados en la misma distancia. El Altar puede cambiarse cuantas veces uno quiera, lo sienta o lo necesite, será de acuerdo al trabajo personal que estamos realizando. Si sienten que no quedaron conformes por algún motivo, vuelvan a cambiarlo hasta que se sientan satisfechos y en armonía. Es importante que estén presentes los cuatro elementos de la Naturaleza. Una vela para simbolizar al fuego, que se puede encender para activar el altar en momentos de meditación; se puede tener plumas que simbolizan el viento o un incienso, un cuenco de agua, y los cristales representando la tierra.

Además de todo esto, se puede agregar cualquier elemento personal que tenga algún significado intimo y espiritual para nosotros, como por ejemplo imágenes de Ángeles o de algún Maestro Ascendido o Guía, pueden agregarse flores… en fin, es un buen momento para jugar con la imaginación. Tengo que aclarar que como lugar sagrado que representa algo muy intimo, merece atención y cuidado. Es aconsejable cambiar el agua para cada meditación, reemplazar las flores si se marchitan, mantenerlo libre de polvo. En definitiva hay que cuidarlo y darle amor.

Por ultimo están los Mandalas. Estos son círculos que representan el TODO en armonía. Es un circulo sagrado. La contemplación de un mandala nos ayuda a ir hacia nuestro centro. Es la unión de lo material con lo espiritual. Para poder crear uno con piedras tienes que poner una o mas piedras en el centro, representando tu propio centro. Después comienzas a colocar otras piedras en forma circular, teniendo en cuenta que haya una armonía entre la forma, los colores y los tamaños de los cristales. Hay que observar si hay algún cristal que este desviando la atención, esto no te permite que te concentres en el centro y la energía no fluirá armoniosamente. Puedes encender una vela. Relájate hasta que el diseño quede grabado en tu mente, luego cierra los ojos y continua contemplándolo. Meditar con un mandala siempre tiene como objetivo conducirte hacia tu centro y poder quedarte allí.

En ninguno de los casos mencionados es necesario que sean grandes. Es mejor tenerlos en lugares donde todo esta en armonía y puedes armarlos en tu casa, estudio, consultorio u oficina.

No dejes de divertirte y disfrutar del momento en que los estas creando, en definitiva el elemento mas eficaz siempre va a ser el amor que imprimas en cada momento. Recorda que no existen reglas ni normas, ni nada que no puedas modificar. Lo mas importante siempre es el aporte creativo individual.

Xuri Styll

Anuncios

Porque sanan los cristales

Para que puedas entender y aprovechar el maximo la energia y el poder de este regalo maravilloso que nos da la madre naturaleza te invito a que te tomes unos momentos para leer esta breve reseña sobre los cristales. Es importante que antes de que puedas empezar a experimentar con ellos, sepas que son, porque tienen energia propia, porque sanan y equilibran nuestro Ser.
QUE SON LOS CRISTALES

Son piedras con un alto poder vibratorio que pueden ser usadas para trabajar ernegeticamente. Es un trabajo de energía integral que abarca no solo las dolencias físicas, sino las emociones, los patrones mentales y una profunda conexión espiritual.
Cada persona recibirá aquello que este necesitando en ese momento.
Nos abren un espacio sagrado que esta en tu interior. Brindan la perfección de la energía cósmica. Nos conectan con el “origen”, con el comienzo de la evolución. Albergan la memoria de nuestra madre tierra. Son la medicina natural que ella nos brinda.
Mediante la sabiduría de los cristales te pones en contacto con tu propia sabiduría, despertando y conectándote así con tu alma.

TIENEN VIDA Y ENERGIA PROPIA

Todo es energía. La materia es energía y, por lo tanto, los cristales también lo son. Todo esta formado por átomos y estos interactúan entre si formando moléculas. La vibración que emiten interactúan con el medio que los rodea.

ENERGIA DEL COLOR

El color constituye un lenguaje sagrado. Cada color tiene su frecuencia vibratoria y esta es parte de la vibración de cada cristal.
Desde el rojo al violeta, la onda de luz se va acelerando, cambiando así su energía y por ende, su color.

Los opuestos complementarios y las correspondencias con los chakras son:

Amarillo (chakra del Plexo Solar) Violeta (Chakra del Tercer Ojo)
Azul (chakra laríngeo) Naranja (chakra del vientre o Sacro)
Rojo (chakra Base) Verde (chakra cardiaco)

Rojo: Energizante, relacionado con la sangre, la fuerza vital, el coraje, la pasión, el fuego, la habilidad para supervivencia, el enraizamiento, la energía Kundalini. Activa el sistema circulatorio. Sus propiedades están orientadas hacia el aspecto terrenal de la vida, la conexión con el mundo, la practicidad y las emociones como la ira, la frustración, la bronca, el apego, la dependencia. Ayuda a mejorar la salud física.

Naranja: propicia la creatividad y la inspiración, ayuda en los trastornos menstruales, beneficia los órganos reproductores, oxigena, calienta, da buen humor, independencia, confianza, auto aceptación, autoestima y ayuda para los shocks.

Dorado: Sabiduría, alegría profunda, nutrición de la energía cósmica, liberación del miedo, alineación con la fuente divina.

Amarillo: Representa conocimiento, intelectualidad, favorece la claridad mental, razonamiento, voluntad personal, poder personal, optimismo, asimilación de nutrientes, energía del Sol, eliminación de los desechos: Individualidad, miedo, cobardía. Asociado con la piel, páncreas.

Verde: Armonía, equilibrio, sanación, madre naturaleza, abundancia, generosidad, el centro, unión entre el cielo y la tierra, belleza, amor sanador, espacio personal, la verdad, el idealismo, la regeneración. Armoniza y purifica el sistema nervioso, trabaja los celos, el odio y la toma de decisiones. Equilibra tanto el frío como el calor.

Rosa: Amor Incondicional, amor a unos mismo, sanador de heridas, estimula el cuidado, la suavidad, el sostén, la calidez, la ternura, la sensibilidad, la apertura del corazón, la nutrición. Color de la energía femenina.

Azul: Favorece la Paz, la comunicación, la comprensión, el ir hacia adentro, la calma, la expresión de nuestra verdad, la introspección. Ayuda en problemas de laringe y garganta, en las dificultades con el modelo masculino, con la autoridad, la frialdad, el autoritarismo, la depresión, la melancolía.

Violeta: Espiritualidad, transmutación, el servicio espiritual, eleva la frecuencia energética de la conciencia. Nos acompaña en la transición y los cambios. Al ser la unión entre el rojo y el azul, equilibra conectando con lo superior sin desenraizarse. Es útil para contemplación, la pena, la bronca reprimida, el estrés.

Blanco: completitud, unión, interacción, multiplicidad, la expansión, la amplificación, depuración, limpieza, purificación.

Índigo: Es la unión del Azul y el Violeta. Estimula la profundidad de la experiencia mística o espiritual, el abrirse a la mente superior, activa funciones mentales mas elevadas, la clarividencia, la clariaudiencia. Integra la realidad visible con la invisible.

Magenta: Es la unión de l rojo y el violeta. Amor divino, el amor de las pequeñas cosas, el sentirse amado tal y como es. Se utiliza en la glándula Timo o en el chakra del tercer ojo, activara todas las energías de nuevas dimensiones mentales. El cuerpo mental superior.

GEOMETRIA SAGRADA

Otra condición de que los cristales tengan energía es la geometría sagrada. Sagrada porque no interviene la mano del hombre. Sus formas naturales corresponden a estructuras que muestran el modo en que se ordenan las moléculas. Hay cinco formas a las que les llaman poliedros regulares o los cinco sólidos platónicos. Las cinco son tridimensionales: el cubo, el tetraedro, el dodecaedro, el icosaedro y el octaedro. Cada una representa un elemento de la naturaleza y una energía cósmica.

Al estar en presencia de los cristales, recibimos las tres cualidades vitales (estructura molecular, vibración del color y geometría sagrada). Nuestra energía reconoce estas cualidades y las vamos absorbiendo aun cuando este proceso sea inconciente.

PORQUE SANAN LOS CRISTALES

Los cristales, al entrar en contacto con nosotros, no alteran su energía sino que se mantienen estables: quienes vamos modificando la energía somos nosotros. Son una especie de catalizadores de nuestra frecuencia. Nuestros cuerpos sutiles y nuestro cuerpo físico van a buscar el estado de salud original, donde tu frecuencia vibratoria se corresponda con aquella que trajo tu alma al nacer. Nuestro progreso espiritual se realiza en forma de espiral y en ese envase podemos despertar archivos de sabiduría que contiene nuestra alma.

Sanar es recordar quien uno verdaderamente ES. Y que ES con el Universo. O sea, es comenzar a desplegar tu sensibilidad y sentir que estas inmerso en TODO, que no hay separación, ni distancia, ni tiempo. Partes de tu vida que estaban olvidadas, cobran un nuevo sentido y van armando la trama única que te constituye. La Paz interior y la comunión con tu propia esencia te infunden nuevos aires y esto es una experiencia sanadora.

Los cristales son los maestros que nos guían hacia nuestro poder sanador, nos ayudan a despertar nuestros dones y a ponerlos en acción.

La sanación con cristales es una herramienta terapéutica que integra en su trabajo la luz, el color, la belleza y la perfección de sus formas geométricas que e reino mineral proporciona para ayudarnos a equilibrar todos los aspectos de nuestro ser. (definición de Catrina Raphaell).

Información extraída de LA SABIDURIA DE LOS CRISTALES de Alejandra Salatino. Editorial Kier.