Los Rosacruces y la historia de Christian Rosenkreuz // Parte I

Desde los Misterios de Osiris en Egipto, los de Dionisio y Apolo  en Grecia, los esenios y los cabalistas, los gnósticos hasta los actuales Masones, en la historia encontramos estos grupos a los que hoy llamamos sociedades secretas, creadas para custodiar un conocimiento al que sólo pueden acceder sus miembros  y que permanece oculto para el resto de la población…

Los Rosacruces se hallan en el origen de otras sociedades secretas como los Iluminados y la Sociedad secreta más famosa, la Masonería. Pero para hablar de los rosacruces tenemos que hablar sobre su lengendario fundador, Christian Rosenkreuz.

Ni siquiera tenemos certeza de la existencia de Christian Rosenkreuz, pues todo lo que sabemos sobre él procede de una única fuente la “Fama Fraternitatis”, publicada en la ciudad alemana de Kassel en el año 1614, por un autor anónimo, para incrementar el misterio sobre esta historia. Según la “Fama Fraternitatis”, considerado uno de los tres manifiestos rosacruces sobre los que se asienta esta sociedad secreta, Christian Rosenkreutz habría nacido en 1378 en Alemania en una familia perteneciente a la nobleza. Habría estudiado en un convento y a continuación iniciaría un viaje a Oriente, un viaje que le llevará a conocer Jerusalén, Damasco y naciones como Egipto, Arabia o Libia. Allí entrará en contacto con los cultos mistéricos de Oriente, estudiará la cábala judía, conocerá la obra de Buda y profundizará en el conocimiento de las sectas musulmanas. Según nos cuenta esta obra, Rosenkreuz también habría tenido acceso a la antigua sabiduría de los sacerdotes egipcios. Finalmente habría estudiado y traducido el “Liber Mundi” o “Libro del Mundo”, un libro que en su origen habría sido escrito por la mano de Dios y que contenía toda la sabiduría del esoterismo árabe.

Este viaje y las personas que en él se encontró no habría sido fruto del azar, sino de un destino ya marcado de antemano y cuya función sería revitalizar  a una Iglesia, la católica, que había perdido su lado más espiritual, para centrarse en los ritos externos, exotéricos. Esotérico significa lo oculto, lo íntimo, lo secreto, mientras que exotérico es justo el sentido opuesto, lo que se halla a la luz de todo el mundo, lo manifiesto, lo declarado. Después de finalizar este viaje, Christian Rosenkreutz regresa a Alemania y se retira durante cinco años, hasta que en 1407 funda la Orden Rosacruz con otros tres discípulos a los que enseñará a sanar a los enfermos, tanto a los afectados por enfermedades del cuerpo como a aquellos que están afectados por enfermedades del alma. En una de las máximas que luego serían difundidas por los rosacruces en el siglo XVII diría “Las relaciones humanas están basadas en el amor, la amistad y la fraternidad, de manera que el mundo entero pueda vivir en paz y armonía”. Era un mensaje que retomaba el mensaje de amor y hermandad del Evangelio y de otros grupos como los cátaros.

Christian Rosenkreuz, un nombre que probablemente es un símbolo, pues Rosen y Kreutz significa la Rosa y la Cruz, de ahí el término Rosacruz. Después del largo viaje iniciático  por Oriente, Christian Rosenkreutz se debía ver a sí mismo como el depositario de una sabiduría oculta, como el vidente en un mundo de ciegos, y prefirió que sus conocimientos sólo estuvieran al alcance de unos pocos, por lo que a lo largo de su vida la Orden Rosacruz no tuvo más de ocho discípulos y desaparecería a su muerte en 1484, si, cuando ya contaba con 106 años de edad. Al menos eso es lo que nos cuenta la “Confessio Fraternitatis Rosae Circos”, publicada como un anexo de la “Fama Fraternitatis” donde se afirma que su tumba fue descubierta ciento veinte años después, en 1604 en el fondo de un gruta donde habría pasado sus últimos años. Sobre la cripta donde se hallaba el sepulcro se podía leer una inscripción en latín “Post CXX annos patebo” que significa, “Me abriré después de ciento veinte años”.

Su cuerpo estaba incorrupto y junto a él se encontraba un pergamino titulado “Libro M”, que sería el “Liber Mundi”, además de una serie de manuscritos que contenían todo el saber acumulado por Rosenkreutz durante su estancia en Oriente y lo dejaba en herencia a la humanidad, además de las normas para crear una sociedad secreta que tendría como objetivo la reforma del mundo y ayudar a la humanidad a encontrar el camino que conduce a la sabiduría. Sea cierta o tan sólo leyenda todo lo relacionado con la vida de Christian Rosenkreutz, pues muchos consideran que no era más que el seudónimo bajo el que se habría ocultado un personaje como Francis Bacon (1561-1626), filósofo y canciller de Inglaterra, mientras que otros afirman que en realidad no tuvo existencia real, sino que es un símbolo usado para transmitir su mensaje, lo cierto es que en 1614 aparecía el primero de los tres manifiestos Rosacruces, el ya citado “Fama Fraternitatis” publicado en la ciudad natal de Christian, Kassel. A esta le sucederían en 1615 la “Confessio Fraternitatis” y un año después “Las bodas alquímicas de Christian Rosenkreutz”

Todas ellas eran anónimas, pero se sospecha que el autor de “Fama Fraternitatis” y “Las bodas alquímicas de Christian Rosenkreutz” habría sido el escritor, matemático  y místico alemán Johann Valentin Andreae (1586-1654), al menos así lo afirma el escritor italiano Umberto Eco (1932), en su obra “En búsqueda de la lengua perfecta”, donde podemos leer “durante mucho tiempo (y aún hoy en día para muchos) fue sospechoso de ser, si no el divulgador, al menos el inspirador de los manifiestos rosacrucianos”. En cuanto a la “Confessio Fraternitatis” se le atribuye por parte de algunos investigadores al ya citado Francis Bacon. En “Fama Fraternitatis” hallamos la referencia de Christian Rosenkreutz como fundador de la orden  “el Padre Divino y altamente iluminado, nuestro Hermano C.R.”  A raíz de la publicación de estos manifiestos se despertará en Europa una auténtica fiebre sobre la Orden Rosacruz, publicándose en menos de diez años más de 400 obras relacionadas con ella y su pretendida posesión del conocimiento universal, desde las ciencias a las artes, de la filosofía a la magia, y cuyo objetivo era alcanzar la paz y el amor entre todos los hombres logrando la felicidad a través de la sabiduría.

Por Christian Mielost: http://chrismielost.blogspot.com.ar/2011/08/sociedades-secretas-los-rosacruces-y-la.html

Jesús y los Esenios

El Maestro Jesús era un hombre sencillo que caminaba por las calles en medio de multitudes con quienes conversaba directamente, y vivía en compañía de sus pocos discípulos. Claro que había una bondad, una pureza, una realeza que emanaban de Él, pero en nada se asemejaba a ese “Maestro elevado e inaccesible” que todas las iglesias han fabricado por completo.
El Maestro Jesús era completamente accesible, sencillo aunque imponente, y eso era lo que complacía a la muchedumbre. Cuando estaba en un pueblo, las personas conocían sus hábitos y lo esperaban en los sitios donde con frecuencia enseñaba en forma de parábolas, historias y discusiones con quienes se acercaban a hacerle preguntas, o quienes trataban de confundirlo. Todos podían acercársele y participar en sus conversaciones, y cualquiera podía hablar.
El Maestro les ofrecía una enseñanza velada y no revelaba todos sus pensamientos. Los que se mostraban interesados luego de conocerlo por la primera vez, podían seguirlo y convertirse en uno de sus seguidores. Podían ser discípulos sin abandonar su familia ni su trabajo.

Después el Maestro les daba otras enseñanzas — más profundas, más prácticas, más directas–, y les explicaba el significado de las parábolas.
Uno de los peldaños más altos para entrar al círculo de discípulos era arrepentirse de las faltas cometidas y recibir el bautismo de Juan. Eran los más cercanos discípulos del Maestro, los doce apóstoles, quienes bautizaban a los aspirantes que entraban a un nivel más alto dentro del sendero.

Cuando el candidato recibía el bautismo, entraba a un círculo interno más restringido y a una escuela secreta. Dentro de este círculo, el Maestro trasmitía una profunda enseñanza iniciática, así como otros métodos de instrucción más precisos. Decía que estaba trabajando por el futuro de la humanidad utilizando como mediadores a los discípulos que estaban preparados. Los discípulos de esta escuela secreta incluían a hombres y mujeres, aunque la mayor parte de ellos eran hombres debido a las costumbres de la época. La disciplina era estricta, como en todas las comunidades esenias, pero la presencia del Maestro significaba que el regocijo, la alegría y el amor circulaban abundantemente de alma a alma. Los estudiantes tenían que hacer muchos ejercicios y trabajar sobre sí mismos, sobre sus propios asuntos, según las instrucciones que se les daban.

El Maestro les decía que cuando un grupo de personas se reúne libremente en torno a una idea divina y todos comienzan a trabajar sobre sí mismos en la dirección de esta idea, entonces, si hay suficientes, ellos llevan dentro de sí mismos a la humanidad toda y pueden hacerla evolucionar. De su trabajo emana una fuerza y una comunión espiritual, que es como un sol en el alma de la tierra y de la humanidad. Este sol, a su vez, obra a través del tiempo para atraer la idea divina y darle vida en la realidad terrena.

Maestro dio instrucciones muy precisas sobre este trabajo, y durante algunas bellas ceremonias comunales — un ejemplo muy notable es el lavatorio de pies –, dejó en claro que cada uno de ellos estaba convirtiéndose en uno con el Cristo, que cada uno de ellos se estaba convirtiendo en una parte del Cristo en la tierra, y que la encarnación final de Cristo dentro de todos los seres humanos dependía del trabajo que hiciera cada uno de ellos.

El Maestro también trasmitió cantos, sonidos, palabras, danzas y movimientos que había que ejecutar en un estado mental particular y con gran pureza interior, para producir ciertos efectos dentro de uno mismo y dentro del alma de la tierra. Enseñó que, de esta forma, ciertos seres espirituales muy puros que residen en el alma del hombre y de la tierra podían despertarse, alimentarse y fortalecer la voluntad del Padre Celestial.

Los discípulos también tenían que tomar el voto nazareno de no volver a comer carne ni tomar bebidas fermentadas nunca más. El Maestro dijo que si alguno ingería carne o tomaba alcohol, no podía recibir su palabra. Esta disciplina era aplicable tanto en el aspecto externo de la vida, como en el interno. El Maestro enseñaba que el vegetarianismo físico tenía que complementarse con vegetarianismo psíquico, con una actitud de vida interna llena de una moralidad viviente, de un activismo pacífico, de una voluntad tenaz y serena, de una mente clara y abierta.
Como los esenios, el Maestro concedía gran importancia a la limpieza y a la pureza. La pureza que el Maestro enseñaba era menos rígida que la que predicaban los esenios. Era viviente, movida, dinámica. El Maestro Jesús era muy tolerante y abierto. Estas reglas aplicaban sólo dentro del círculo interno de su Escuela. Sus enseñanzas tenían diversos grados, según el estado de conciencia y el nivel de evolución de quien estuviera ante Él. El Maestro amaba a todos los seres y deseaba que cada uno pudiera recibir y participar de la palabra de Dios dentro de su propio nivel. Para algunos, esta palabra sonaba a reprimenda, a severidad, incluso a condena. Para otros, era de consuelo y esperanza. Y finalmente, para los discípulos preparados, abría las puertas al sagrado sendero de la iniciación del alma a los misterios eternos.

Al Maestro Jesús le gustaba que la atmosfera fuera pura, por eso antes de venir le dijo a sus discípulos que se prepararan y purificaran de pensamientos, sentimientos y deseos por medio de ejercicios rítmicos, movimientos y danzas. Utilizaban ciertas ondas humanas que tenían el poder de vivificar, purificar y mejorar la calidad de la atmósfera de un lugar.

El Maestro Jesús también era cuidadoso del lugar donde enseñaba o donde practicaba los trabajos de su Padre-Madre con sus seguidores. Así, cuando estaba en Jerusalén, enseñaba a la multitud en la plaza de los Gentiles, o en ciertos lugares en las calles de la ciudad. La gente sabía dónde encontrarlo. Con sus discípulos, le gustaba salir de la ciudad. Así, con frecuencia se reunía con los miembros del círculo interno en el jardín de las 12 palmas, cerca de Betania. Allí había un arroyo y el Maestro les había explicado ampliamente que ese lugar estaba vinculado al trabajo que sus fieles discípulos tendrían que realizar en el mundo en los siglos venideros. A todos ellos les reveló el propósito de su misión, la historia futura de la humanidad, las diferentes encarnaciones de sus discípulos, y el papel que tendrían que desempeñar en la historia como servidores del Cristo. Además, aludió al misterioso papel de Juan el Apóstol y lo comparó con Juan el Bautista, el profeta Elías, y la Hermandad Esenia.

Asimismo, cuando el Maestro Jesús estuvo entre sus discípulos, nombró al Maestro San Juan como el líder y principal responsable de esta escuela interna y secreta. Fue el Maestro San Juan quien fue puesto a cargo de esta Escuela y de asegurarse de que los ejercicios se hicieran correctamente.
Posteriormente, el Maestro San Juan continuó su tarea incluso después de la partida de Jesús. Se mantuvo fiel y abrió Escuelas Internas en muchos países europeos. Estas Escuelas continúan existiendo en secreto y se han propagado hasta nuestro tiempo, manteniendo la enseñanzas de Cristo puras, exactas, como las esenios mantuvieran puras las auténticas enseñanzas secretas de Moisés. Actualmente, parte de estas enseñanzas y sus técnicas se extienden al mundo, porque ha llegado un nuevo tiempo de sembrar la semilla y de recoger la cosecha.

http://www.essenespirit.com/spanish/jesus.html

Los Hathor

Extracto del libro La Flor de la Vida, volumen 2. Drunvalo Melchizedek.

Los Hathor fueron los mentores principales o más importantes dentro de las escuelas de misterios del Ojo Izquierdo de Horus. Aunque no eran originarios de la Tierra, en los días de la antigüedad estaban siempre aquí para ayudarnos a desarrollar nuestra conciencia. Ellos nos amaban con cariño y todavía lo hacen. A medida que nuestras conciencias se fueron volviendo más y más tridimensionales, eventualmente no pudimos volver a verlos o responder a sus enseñanzas. Solo ahora, a medida que crecemos, estamos comenzando a verlos y a comunicarnos con ellos nuevamente.

 La figura muestra la apariencia de un miembro de la raza Hathor, una raza de seres de la cuarta dimensión procedentes de Venus. Usted no los ve en el mundo de la tercera dimensión, pero si se armoniza con Venus en la cuarta dimensión, especialmente en los sobretonos superiores, encontrará una vasta cultura ahí. Ellos son la mayor inteligencia consciente en este sistema solar, y funcionan como el cuartel u oficina central para toda la vida bajo nuestro Sol. Si usted llega hasta nuestro sistema sola desde el exterior, deberá consultar con Venus antes de proseguir.

Los Hathor son seres de un extraordinario amor. Su amor esta en el nivel de la conciencia Crística. Ellos usan sonidos vocales como medio de comunicación y realizan hazañas con su medio ambiente. Tienen asombrosas orejas  y no tienen prácticamente ninguna oscuridad; son solo luz pura, seres amorosos.

Los Hathor son muy similares a los delfines. Los delfines usan el sonar para hacer casi todo y los Hathor usan sus voces. Nosotros construimos máquinas para alumbrar o calentar nuestras casas, pero los Hathor simplemente usan sonidos a través de sus voces.

No quedan muchas de estas estatuas con la cara de los Hathor porque los romanos pensaron que eran una especie de espíritus malignos y perpetraron una gran destrucción de estas imágenes. Esta se encuentra en Menfis, y está en la parte superior de un pilar de 40 pies, aunque el nivel de piso actual es justo arriba de la coronilla del pilar. Se había descubierto recientemente este templo cuando estuve ahí en 1985.

 Los Hathor tienen una altura de entre los 3 y los 4-8 metros, la misma que los Nefilim, mencionados en el capitulo 3. Por un muy, muy largo tiempo han ayudado a la gente de la Tierra, casi siempre a través de su amor y su increíble conocimiento de los sonidos. Hay una iniciación en Egipto en la que el sonido del ank es creado; ésta es una de las iniciaciones en la Gran Pirámide. Es un sonido continuo que un Hathor hace sin parar entre media hora y una hora. Es usado principalmente para la sanación del cuerpo o la restauración del equilibrio de la naturaleza. Es similar a cuando decimos om y tenemos que respirar al mismo tiempo. Los Hathor aprendieron como hacer un sonido sin parar, tomando el aire a través de la nariz, llevándolo hacia los pulmones y desviándolo a través de su boca continuamente. Conducir esta ceremonia de iniciación del sonido del ank fue solamente una de las muchas cosas que ellos hacen por nosotros para crear equilibrio. Los Hathor estuvieron aquí en la Tierra por miles de años ayudando al género humano.

Inhalar y exhalar al mismo tiempo, y hacer sonidos continuos sin parar, no es algo inaudito hoy en día. Un aborigen tocando el didgeridoo usa la respiración circular. El puede hacer un tono sin parar por una hora controlando el flujo del aire que entra y sale de su cuerpo. Realmente, no es tan difícil de aprender.

El Secreto de los Andes // Parte IV

EL FOCO DE ILUMINACIÓN DEL NUEVO MUNDO

En julio de 1957 el Bienamado Maestro el Morya dijo:

Aquellos peregrinos que buscan ser guiados y la iluminación espiritual, de hoy en adelante serán atraídos por la América del Sur tal como lo habían sido anteriormente por el Oriente. Para este fin, los Rectores de las Fuerzas de la Naturaleza y del Reino Elemental realizan los preparativos para proporcionar medios naturales de acceso al hasta ahora no tocado Foco Espiritual de Iluminación en las Montañas de los Andes. Las informaciones sobre el Retiro de Aramu-Muru en el Lago Titicaca, Perú, fueron dadas hace mucho tiempo a aquellos que estaban prontos para dicho conocimiento. El Rayo Permanente entra en el planeta Tierra por dos lugares.

  • el Aspecto Masculino entra por el Himalaya en el Oriente
  • el Aspecto Femenino por el Lago Titicaca

El Aspecto Masculino fue prominente a todo lo largo de las edades de la historia de la Tierra, pero ahora el Aspecto Femenino se está destacando a medida que la Tierra penetra más profundamente en las vibraciones del Séptimo Rayo. El Aspecto Femenino, por su entrada en la zona del Monasterio de la Hermandad de los Siete Rayos, llegará a ser evidente en el futuro. Interesa subrayar que tanto por la cultura como por otros aspectos el Tibet y el Perú se parecen a tal punto que una fotografía de uno cualquiera de estos países puede muy bien tomarse por la del otro. Pero si comprendemos que en la superficie de la Tierra hay dos zonas por las cuales penetra el Rayo Permanente, la explicación es sencilla.

Para mayor confirmación del Foco de Iluminación del Nuevo Mundo, Phra Sumangalo, monje del Monasterio del Angel de la Guarda (Wat Doi Suthep Xieng Mai, Tailandia), escribió recientemente a la Abadía, diciendo:

   “Asia está espiritualmente en bancarrota. Pero vos estáis en una región que tiene su pralaya –periodo de descanso o de sueño- y ahora vuelve a despertar a las cosas del Espíritu. América del Sur es, más que cualquier otra tierra, el país del futuro en todos los aspectos, una tierra de promesa espiritual”.

En marzo de 1957 la Hermandad de la Iluminación Dorada de los Ángeles, California, dijo:

“Los llamados son continuos en la Senda de la Luz para que todos escapen de ellas… de las fuerzas oscuras…y se unan para establecer el Reino del Amor y la Paz”.

En junio de 1952 el Puente a la actividad en pro de la libertad, dijo:

“!Signos de una Nueva Aurora! Se abren nuevos canales, no para sustituir a los antiguos, sino para ayudarlos; los trabajadores vienen al frente de todas partes, los Amigos de la Gran Hermandad Blanca se levantan en todos los rumbos. Y ningún hombre puede detener la arremetida del Poder Cósmico de Cristo que deja en libertad a las Corrientes Espirituales de la Hora. No tendrán éxito si por desdicha tratan de enfrentar las corrientes de la Nueva Aurora. Además, tales individuos han de perecer bajo la Ley misma que provoca el retorno del Amor generado que ellos otorgan, o la oposición al progreso que ellos nutren. Nunca como hoy cabe decir en verdad de los Jefes Espirituales del Mundo, y de todos los nuevos canales, “por su fruto, los conoceréis”. ”

Ahora por doquier, aún más que en 1952, los canales del Infinito Padre del Amor y la Sabiduría Divinos se abren y traen a su pueblo palabras de consolación e instrucciones para los días de la catástrofe venidera. Pero la Jerarquía y los visitantes del espacio nos han asegurado que el mundo no va a terminar. ¡Muy al contrario! Se producirán muchos cambios geológicos sobre la Tierra, sí, pero es preciso reconocer en esos grandes eventos la profetizada “salvación que se acerca”.

Durante muchos años los Maestros de otros planetas en nuestro Sistema Solar y en otros Sistemas Solares y hasta en otras Galaxias han estado en comunión con los Adeptos Instructores o Maestros que residen en el planeta Tierra. Se resolvió finalmente en 1956 que las Escuelas de Misterio de la Tierra, que operan en un cuerpo espiritual con el nombre de Gran Hermandad Blanca, empezarían inmediatamente a develar algunos de sus antiguos secretos y verdades al mundo exterior. Comentado esta decisión en 1956, Aramu-Muru dijo en el Lago Titicaca:

“…en adelante no guardaremos silencio. Empero no abrimos aún nuestra senda ni nuestra entrada al profano, ni tampoco las perlas de la gran sabiduría, serán echadas a los cerdos, porque hay “cerdos” sobre la Tierra y en la Tierra. Pero el planeta no tardará en quedar limpio de ellos. No son merecedores aún de recibir la Divina Sabiduría. Nos ocupamos de los millares de corazones y almas hambrientos, y prestamos oído a su hambre y sabemos dentro de nuestro ser que esa hambre sólo puede sersaciada con el verdadero maná que proviene de nuestro Infinito Padre. No os sorprendáis si podéis oír ahora libremente las palabras de la Gran Hermandad Blanca que es la Jerarquía para todas las Hermandades de la Tierra. ¡Llegó ahora el momento de la acción! Llegó para nosotros el momento de hablar, y hablaremos, porque estamos allanando diligentemente el camino para que Sus pasos sean oídos en todo el mundo. El Reino ya no está cerca, el Reino está aquí, y El ha de manifestarse pronto a todos los hombres.  Hemos esperado este tiempo con ansiedad a lo largo de los siglos. ¿No es acaso el momento de regocijarse aun cuando sobrevenga una catástrofe en el mundo? Pero mediante esta purificación catastrófica el hombre heredará la divinidad. Buscad en las colinas la salvación que se acerca. No desesperéis por causa de la catástrofe, sino contempladla como un agente de Iluminación y belleza. “Todo será hecho nuevo” como está escrito. ¡Sólo quedará la Verdad!”.

“En adelante todos los Retiros y Santuarios, las Escuelas de Misterio, los Shan-Gri-Las de la Gran Hermandad Blanca trabajarán en un contacto más estrecho y abrirán sus puertas a aquellos que están prontos para la Senda de la Luz. Sus lugares secretos de escondite serán revelados, pero solamente a los Estudiantes de Vida que permanecen en Su Luz. Los Retiros Interiores han sido, en verdad, un misterio para el mundo exterior; han obrado en secreto para que la humanidad supersticiosa e ignorante no se volviera contra ellos y los destruyera. Han conservado el antiguo y arcano conocimiento para que el Remanente heredase el legado Espiritual en el momento del Nuevo Amanecer. Ya ha sonado la trompeta; oímos a lo lejos los apagados sonidos de la Séptima Trompeta. ¡Las huestes de ángeles han proferido su llamamiento y ahora nos daremos a conocer!”.

Los Maestros y Hermanos del espacio ayudarán al hombre en la Tierra después de la catástrofe, pero no impedirán el desastre. En el periodo posterior a la catástrofe aterrizarán en gran número, y es su idea ponerse en contacto con los Retiros de la Gran Hermandad Blanca donde el Remanente se ha de reunir. Debido a los cataclismos que tendrán lugar en Oriente, los Estudiantes de Vida son orientados hacia la América del Sur, donde en las montañas de los Andes está situado el Nuevo Foco Mundial de Iluminación. Por lo tanto, prosiguen los llamamientos para “que entre ellos venga Mi pueblo”. Los Retiros Interiores han de hablar ahora a través de sus muchos canales para que las Ovejas del Rebaño puedan oír el Llamamiento.

La Hermandad de los Siete Rayos trabaja al presente en estrecho contacto con la Hermandad del Monte Shasta en California, la Hermandad del Teton Real, en el Oeste de los EE.UU., la Hermandad de la Vestidura de Oro en la India, y muchas otras Hermandades y Ordenes. Claro es que la cooperación es completa con todos los miembros de la Jerarquía de la Gran Hermandad Blanca.

El conocimiento que sólo estaba reservado a los iniciados, es ahora impartido directamente a los individuos que están fuera de los Retiros Interiores, y los hombres, las mujeres y los niños de todas las razas se reunirán en esos Retiros y celebrarán un Gran Congreso Espiritual y Filosófico. La nueva tierra profetizada saldrá, en verdad, de su pralaya y se unirá con la Jerarquía de la Tierra y las Estrellas y será la guía del Remanente que ha de permanecer enla Tierra en los días venideros.

El Secreto de los Andes // Parte I

En esta oportunidad quiero transcribir por partes el contenido de uno de los libros esotéricos, tal vez, mas importantes del siglo XX. Escrito por Brother Philips en 1961.

Su contenido gira alrededor de la antiquísima Hermandad de los Siete Rayos, de origen Lemuriano, y de como se han mantenido hasta nuestros días sus enseñanzas y tradiciones a traves del Monasterio del mismo nombre, ubicado en las alturas de la Cordillera de los Andes en el lado norte peruano del lago Titicaca.

En este libro se encargó de difundir, además, sobre antiguos monasterios secretos, viejas hermandades, continentes desaparecidos, el origen de las Escuelas de Misterio en este planeta, entre muchos otros temas interesantes relacionados con el continente sudamericano.

 El Secreto de los Andes resulta indispensable, para comprender algunos de los misterios que aún oculta nuestro continente. 

Acá va la primera parte…

EL ORIGEN DE LA HERMANDAD DE LOS SIETE RAYOS

Lemuria es el nombre de la última parte del gran continente de Mu que existía en el Pacífico. La verdadera destrucción de Mu y su subsiguiente hundimiento en el mar empezaron 30.000 años antes de Cristo. Esta acción prosiguió durante muchos miles de años hasta que la última parte del antiguo Mu, a la que se conoce con el nombre de Lemuria, también quedó sumergida en una serie de nuevos desastres que tuvieron fin entre 10.000 y 12.000 A.C. Esto sucedió justo antes de la destrucción de Poseidonis, el último resto del continente atlántico, Altantis. El Señor Aramu-Muru (el Dios Mer) fue uno de los grandes sabios lemurianos y el Guardián de los Rollos durante los últimos días de la condenada Mu.

Los Maestros de Lemuria sabían muy bien que la catástrofe final provocaría gigantescas mareas y enormes olas que sumergirían la última parte de su tierra en las furiosas aguas y en el olvido. Aquellos que trabajaban en la Senda de la Mano Siniestra proseguían sus diabólicos experimentos y no prestaban atención a “lo que estaba escrito en la pared”, así como hoy, en la Tierra, millones de habitantes siguen “comiendo, bebiendo y divirtiéndose”, aun cuando los fieles del Padre Infinito disciernen claramente los signos de los tiempos.

Los Maestros y los Santos que trabajan en la Senda de la Mano Diestra empezaron a archivar las preciosas crónicas y documentos de las bibliotecas de Lemuria. Cada Maestro fue elegido por el Concilio de la Gran Jerarquía Blanca para que fuera a diferentes secciones del mundo, donde, en seguridad, pudiera establecer una Escuela de la Antigua y Arcana Sabiduría. Se hizo esto para conservar el conocimiento científico y el espiritual del pasado. Al principio, durante muchos miles de años, esas escuelas seguirían siendo un misterio para los habitantes del mundo; sus enseñanzas y las reuniones debían ser secretas. De ahí que aún hoy día son llamadasEscuelas de Misterio o Shan-Gri-Las de la Tierra.

El Señor Muru, como uno de los maestros de Lemuria, fue delegado por la Jerarquía para llevar los rollos sagrados que estaban en su posesión junto con el enorme Disco Solar de Oro a la zona montañosa de un lago recién formado en lo que ahora es la América del Sur. Allí guardaría y mantendría el foco de la llama iluminadora. El Disco Solar era guardado en el gran Templo de la Luz Divina en Lemuria y no era un mero objeto ritual y de adoración, ni tampoco sirvió posteriormente a este solo propósito al ser usado por los Sumos Sacerdotes del Sol entre los Incas del Perú. Aramu-Muru partió hacia la nueva tierra en uno de los plateados y ahusados navíos aéreos de aquella época.

Mientras las últimas partes del antiguo continente se despedazaban en el Océano Pacífico, terribles catástrofes tenían lugar en toda la Tierra. La Cadena Andina de montañas surgió en aquella época, y desfiguró la costa oeste de la América del Sur. La antigua ciudad de Tihuanaco (Bolívia) era en aquel tiempo un importante puerto de mar y una ciudad colonial del Imperio Lemuriano de gran magnificencia e importancia para la Madre Patria. Durante los subsiguientes cataclismos se elevó sobre el nivel del mar y el clima polar de las altas mesetas eternamente barridas por el viento. Antes que esto tuviera lugar, no existía elLago Titicaca, el cual es ahora el lago navegable más alto del mundo, por encima de los cuatro mil metros.

Así, el Señor  Muru, después de su partida de la sumergida Lemuria, llegó al lago recientemente formado. Aquí, en el lugar conocido ahora  con el nombre de Lago Titicaca, el Monasterio de la Hermandad de los Siete Rayos cobró existencia, organizado y perpetuado por Aramu-Muru. Ese Monasterio, que fue la sede de la Hermandad a lo largo de las edades de la Tierra, estaba situado en un inmenso valle que tuvo su origen en la época del nacimiento de los Andes, y era uno de esos extraños hijos de la Naturaleza a los que su exacta situación y altitud le daban un clima suave, semitropical que permitía que las frutas y nueces crecieran hasta alcanzar enorme tamaño. Aquí, en lo más alto de las ruinas que otrora estuvieron al nivel del mar, como la Ciudad de Tiahuanaco, el Señor Muru ordenó que se construyera el Monasterio con gigantescos bloques de piedra cortados por la energía de la fuerza lumínica primaria. Esta construcción ciclópea es igual hoy a lo que fue otrora, y sigue siendo un repositorio de la ciencia, la cultura y el conocimiento arcano de los lémures.

Los otros Maestros de Lemuria, el Continente Perdido, se dirigieron a otras partes del mundo y establecieron también Escuelas de Misterio, para que la humanidad pudiera tener en todo el tiempo que pasase en la Tierra el conocimiento secreto que había sido escondido, no perdido, sino escondido, hasta que los hijos de la Tierrahubieran progresado espiritualmente lo suficiente para estudiar de nuevo y emplear las Verdades Divinas.

La ciencia secreta de AdomaAtlantis y otras civilizaciones mundiales muy adelantadas se puede encontrar hoy en día en las bibliotecas de dichas escuelas, porque esas civilizaciones enviaron asimismo a hombres sabios para fundar Retiros Interiores y Santuarios a todo lo largo y ancho del mundo. Dichos retiros estaban bajo la guía directa y al cuidado de la Gran Hermandad Blanca, Jerarquía de los mentores espirituales de la Tierra.

El valle del Monasterio de la Hermandad de los Siete Rayos es conocido como  el Valle de la Luna Azul y está situado a buena altura al norte de los Andes, en el costado peruano del Lago Titicaca. El Señor Muru no estableció inmediatamente después de su llegada el Monasterio junto al Lago Titicaca, sino que pasó varios años viajando, estudiando y ayunando en el desierto, donde se reunió con otros hombres que habían escapado de la catástrofe. Lo acompañaba originalmente su aspecto femenino, Arama-Mara (Diosa Meru), cuando partió de Lemuria en la ahusada nave aérea. Esas no eran naves espaciales, sino que eran empleadas por la Madre Patriapara el comercio entre la colonias.

La Hermandad de los Siete Rayos existía desde tiempos inmemoriales y había vivido en la Tierra en la misma época que la Raza de los Mayores, hará cosa de mil millones de años. Empero, nunca había tenido antes un monasterio donde los estudiantes de vida, altamente adelantados en la Gran Senda de la Iniciación podían reunirse en armonía espiritual para mezclar el flujo de su corriente vital. Cada estudiante cobraba existencia en uno de los Siete Grandes Rayos de Vida, tal como lo hacemos todos, y esos Rayos debían ser mezclados por cada discípulo que tejía su Rayo, como si fuera un hilo coloreado, en el tapiz que simbolizaba la Vida Espiritualdel Monasterio. Por lo tanto, era llamada la Hermandad de los Siete Rayos, y se la conocía asimismo como la Hermandad de la Iluminación.