La Flor de la Vida

Hace varios meses que quiero dedicar un post a este simbolo sagrado. Lo discrubrí hace un tiempo leyendo un libro de Drunvalo Mechizedek sobre la energía kundalini de la tierra, Se llama Serpiente de Luz. En él explicaba brevemente el  significado de este símbolo. Recuerdo que me impactó muchísimo desde el primer momento en que lo vi. No podía dejar de mirarlo… quería entrar con los ojos del alma en su Eterna Sabiduría. Al poco tiempo descargué los libros La Flor de la vida I y La Flor de la Vida, volumen II. Los leí en menos dos días y hasta el día de hoy proceso la información que contienen. Estos libros marcaron un antes y un después en mi camino. Inmediatamente me sumergí en la Geometría Sagrada y encontré una nueva forma de ver la Realidad. Cada día que pasa me sorprendo de lo mucho o TODO que abarca y de lo poco o nada que sabemos al respecto. Hace poco fuí a un negocio donde venden objetos de madera y encontre esta imagen calada de 80 cm de diámetro. Hoy esta colgada en una de las paredes del living. Soy muy felíz de tener esta símbolo sagrado dentro de mi casa.

Voy a trancribir un breve fragmento de la Flor de la Vida:

“Esta imagen de la Flor de la Vida no se encuentra únicamente en Egipto, sino en todo el mundo. Casi en todas partes alrededor del mundo tiene el mismo nombre, que es la Flor de la Vida, aunque en otras partes del cosmos tiene otros nombres. Dos de los nombres principales serían traducidos como el Lenguaje del Silencio y el Lenguaje de la Luz. Es la fuente de todo lenguaje. Es el lenguaje primario del universo, forma pura y proporción. Es llamada flor, no solo porque se ve como una flor, sino porque representa el ciclo de un árbol frutal.

Otra imagen en este patrón, con la que probablemente están más familiarizados, es llamada el Árbol de la Vida. Muchas personas han pensado que el Árbol de la Vida se originó con los Judíos o Hebreos, pero no fue así. La Cabala no originó el Árbol de la Vida y existe prueba de ello. El Árbol de la Vida no pertenece a ninguna cultura -ni siquiera a los Egipcios, quienes tallaron el Árbol de la Vida en dos series de los tres pilares en Egipto, tanto en Karnak como en Luxor, hace aproximadamente 5000 años. Está fuera de cualquier raza o religión. Es un patrón que está íntimamente ligado con la naturaleza.”

Porque sanan los cristales

Para que puedas entender y aprovechar el maximo la energia y el poder de este regalo maravilloso que nos da la madre naturaleza te invito a que te tomes unos momentos para leer esta breve reseña sobre los cristales. Es importante que antes de que puedas empezar a experimentar con ellos, sepas que son, porque tienen energia propia, porque sanan y equilibran nuestro Ser.
QUE SON LOS CRISTALES

Son piedras con un alto poder vibratorio que pueden ser usadas para trabajar ernegeticamente. Es un trabajo de energía integral que abarca no solo las dolencias físicas, sino las emociones, los patrones mentales y una profunda conexión espiritual.
Cada persona recibirá aquello que este necesitando en ese momento.
Nos abren un espacio sagrado que esta en tu interior. Brindan la perfección de la energía cósmica. Nos conectan con el “origen”, con el comienzo de la evolución. Albergan la memoria de nuestra madre tierra. Son la medicina natural que ella nos brinda.
Mediante la sabiduría de los cristales te pones en contacto con tu propia sabiduría, despertando y conectándote así con tu alma.

TIENEN VIDA Y ENERGIA PROPIA

Todo es energía. La materia es energía y, por lo tanto, los cristales también lo son. Todo esta formado por átomos y estos interactúan entre si formando moléculas. La vibración que emiten interactúan con el medio que los rodea.

ENERGIA DEL COLOR

El color constituye un lenguaje sagrado. Cada color tiene su frecuencia vibratoria y esta es parte de la vibración de cada cristal.
Desde el rojo al violeta, la onda de luz se va acelerando, cambiando así su energía y por ende, su color.

Los opuestos complementarios y las correspondencias con los chakras son:

Amarillo (chakra del Plexo Solar) Violeta (Chakra del Tercer Ojo)
Azul (chakra laríngeo) Naranja (chakra del vientre o Sacro)
Rojo (chakra Base) Verde (chakra cardiaco)

Rojo: Energizante, relacionado con la sangre, la fuerza vital, el coraje, la pasión, el fuego, la habilidad para supervivencia, el enraizamiento, la energía Kundalini. Activa el sistema circulatorio. Sus propiedades están orientadas hacia el aspecto terrenal de la vida, la conexión con el mundo, la practicidad y las emociones como la ira, la frustración, la bronca, el apego, la dependencia. Ayuda a mejorar la salud física.

Naranja: propicia la creatividad y la inspiración, ayuda en los trastornos menstruales, beneficia los órganos reproductores, oxigena, calienta, da buen humor, independencia, confianza, auto aceptación, autoestima y ayuda para los shocks.

Dorado: Sabiduría, alegría profunda, nutrición de la energía cósmica, liberación del miedo, alineación con la fuente divina.

Amarillo: Representa conocimiento, intelectualidad, favorece la claridad mental, razonamiento, voluntad personal, poder personal, optimismo, asimilación de nutrientes, energía del Sol, eliminación de los desechos: Individualidad, miedo, cobardía. Asociado con la piel, páncreas.

Verde: Armonía, equilibrio, sanación, madre naturaleza, abundancia, generosidad, el centro, unión entre el cielo y la tierra, belleza, amor sanador, espacio personal, la verdad, el idealismo, la regeneración. Armoniza y purifica el sistema nervioso, trabaja los celos, el odio y la toma de decisiones. Equilibra tanto el frío como el calor.

Rosa: Amor Incondicional, amor a unos mismo, sanador de heridas, estimula el cuidado, la suavidad, el sostén, la calidez, la ternura, la sensibilidad, la apertura del corazón, la nutrición. Color de la energía femenina.

Azul: Favorece la Paz, la comunicación, la comprensión, el ir hacia adentro, la calma, la expresión de nuestra verdad, la introspección. Ayuda en problemas de laringe y garganta, en las dificultades con el modelo masculino, con la autoridad, la frialdad, el autoritarismo, la depresión, la melancolía.

Violeta: Espiritualidad, transmutación, el servicio espiritual, eleva la frecuencia energética de la conciencia. Nos acompaña en la transición y los cambios. Al ser la unión entre el rojo y el azul, equilibra conectando con lo superior sin desenraizarse. Es útil para contemplación, la pena, la bronca reprimida, el estrés.

Blanco: completitud, unión, interacción, multiplicidad, la expansión, la amplificación, depuración, limpieza, purificación.

Índigo: Es la unión del Azul y el Violeta. Estimula la profundidad de la experiencia mística o espiritual, el abrirse a la mente superior, activa funciones mentales mas elevadas, la clarividencia, la clariaudiencia. Integra la realidad visible con la invisible.

Magenta: Es la unión de l rojo y el violeta. Amor divino, el amor de las pequeñas cosas, el sentirse amado tal y como es. Se utiliza en la glándula Timo o en el chakra del tercer ojo, activara todas las energías de nuevas dimensiones mentales. El cuerpo mental superior.

GEOMETRIA SAGRADA

Otra condición de que los cristales tengan energía es la geometría sagrada. Sagrada porque no interviene la mano del hombre. Sus formas naturales corresponden a estructuras que muestran el modo en que se ordenan las moléculas. Hay cinco formas a las que les llaman poliedros regulares o los cinco sólidos platónicos. Las cinco son tridimensionales: el cubo, el tetraedro, el dodecaedro, el icosaedro y el octaedro. Cada una representa un elemento de la naturaleza y una energía cósmica.

Al estar en presencia de los cristales, recibimos las tres cualidades vitales (estructura molecular, vibración del color y geometría sagrada). Nuestra energía reconoce estas cualidades y las vamos absorbiendo aun cuando este proceso sea inconciente.

PORQUE SANAN LOS CRISTALES

Los cristales, al entrar en contacto con nosotros, no alteran su energía sino que se mantienen estables: quienes vamos modificando la energía somos nosotros. Son una especie de catalizadores de nuestra frecuencia. Nuestros cuerpos sutiles y nuestro cuerpo físico van a buscar el estado de salud original, donde tu frecuencia vibratoria se corresponda con aquella que trajo tu alma al nacer. Nuestro progreso espiritual se realiza en forma de espiral y en ese envase podemos despertar archivos de sabiduría que contiene nuestra alma.

Sanar es recordar quien uno verdaderamente ES. Y que ES con el Universo. O sea, es comenzar a desplegar tu sensibilidad y sentir que estas inmerso en TODO, que no hay separación, ni distancia, ni tiempo. Partes de tu vida que estaban olvidadas, cobran un nuevo sentido y van armando la trama única que te constituye. La Paz interior y la comunión con tu propia esencia te infunden nuevos aires y esto es una experiencia sanadora.

Los cristales son los maestros que nos guían hacia nuestro poder sanador, nos ayudan a despertar nuestros dones y a ponerlos en acción.

La sanación con cristales es una herramienta terapéutica que integra en su trabajo la luz, el color, la belleza y la perfección de sus formas geométricas que e reino mineral proporciona para ayudarnos a equilibrar todos los aspectos de nuestro ser. (definición de Catrina Raphaell).

Información extraída de LA SABIDURIA DE LOS CRISTALES de Alejandra Salatino. Editorial Kier.